La puesta en funcionamiento del parque, que llega tras casi dos años de construcción, permitirá cubrir las necesidades energéticas de cerca de 40.000 viviendas y evitará la emisión de más de 60.000 toneladas de C02 al año. Además, el proyecto conlleva una serie de importantes beneficios para su entorno, convirtiéndose, entre otras cosas, en una fuente de empleo directo con la creación de más de 350 puestos de trabajo durante su construcción.
También representará durante los próximos 20 años un yacimiento de recursos económicos para el territorio a través de la obtención de partidas para vecinos del municipio por el arrendamiento de los terrenos donde se ubican los aerogeneradores, así como por los ingresos que reciben las arcas municipales a través del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y del de Bienes Inmuebles de Características Especiales (Bices).
Apuesta por Castilla y León
La multinacional, que con el parque eólico de Valverde ha superado los 1.000 MW de potencia renovable en operación en Castilla y León entre eólica, solar, cogeneración e hidráulica, se posiciona como una compañía referente en el impulso de las energías renovables la comunidad autónoma. En concreto, Naturgy opera 30 parques eólicos, nueve centrales hidráulicas, una planta fotovoltaica y tres de cogeneración en el conjunto de la región castellanoleonesa.
Además, está desplegando un amplio programa de hibridaciones con energía solar que elevará esta capacidad en más de 340 MW. En este sentido, Naturgy continúa apostando por la región a través de su cartera de nuevos proyectos. En la provincia de Valladolid tiene en desarrollo y tramitación la hibridación con energía solar de todas sus instalaciones eólicas, que de salir adelante sumarían 341 MW más a la potencia ya instalada en la provincia (150 MW en la zona de Torozos y 191 MW en la zona de Mudarra).
En concreto, las hibridaciones fotovoltaicas de Torozos A, B y C cuentan ya con evaluación de impacto ambiental favorable. Por su parte, las de Torozos II, San Blas, Teso Pardo, Carratorres y Mirabel han presentado las correspondientes solicitudes de autorización administrativa y evaluación de impacto ambiental entre finales de 2024 y principios de 2025. En cuanto al parque eólico de San Blas, se hibridará adicionalmente mediante almacenamiento con baterías. Finalmente, también se encuentra en fase de desarrollo la hibridación del parque eólico que se acaba de poner en marcha, Valverde.
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