El Ejecutivo que preside hoy el nacionalista Iñigo Urkullu (PNV) incorporó en 2008 las fuentes renovables en la contratación del suministro de energía de los edificios e instalaciones del sector público autonómico. Pues bien, "ahora -informa el Gobierno vasco-, se da el espaldarazo final a este proceso" y ya no solo será renovable una cuota de la electricidad contratada, sino que lo será el 100%. El anuncio lo ha hecho hoy el consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, Josu Erkoreka, que ha hecho hincapié en que el Gobierno Vasco "asume el principio de responsabilidad compartida que rige las políticas internacionales de reducción de emisiones y sobre la transición energética".
Erkoreka ha asegurado, en rueda de prensa, que Euskadi es una comunidad pionera en el compromiso con el desarrollo sostenible, el respeto al medio ambiente y la estrategia de lucha contra el cambio climático. Además, ha subrayado que las iniciativas impulsadas desde las instituciones públicas han encontrado, siempre, el respaldo y apoyo de una sociedad vasca concienciada y comprometida con este objetivo. “Es, sin duda, uno de los retos más urgentes y complejos a los que nos enfrentamos. Nos sumamos -ha dicho- a las instituciones políticas, sociales y académicas de todo el mundo asumiendo el objetivo urgente de lograr un territorio neutro en carbono no más tarde del año 2050”.
En concreto, el Consejo de Gobierno ha aprobado la contratación centralizada del suministro de energía eléctrica, generada en un 100% a partir de fuentes de energía renovable, para diversos puntos de suministro de la Administracion General de la CAE y su sector público con el objetivo de promover una Administración Pública Vasca energéticamente más eficiente y sostenible y, procurar una gestión más racional de la contratación del suministro de la energía eléctrica.
El gasto correspondiente a esta contratación asciende a un total de 73.507.586 euros, con la siguiente distribución plurianual:
• Año 2020: 36.753.793 €.
• Año 2021: 36.753.793 €.
Según reza un comunicado difundido por el Gobierno Vasco, este contrato se enmarca en la Estrategia Energética de Euskadi 2030, que fue aprobada en julio de 2016, y quiere (1) promover una Administración Pública Vasca energéticamente más eficiente y sostenible, y como una de las medidas de ahorro frente al gasto energético, (2) procurar una gestión eficaz a la hora de la contratación del suministro de energía eléctrica. Según el Ejecutivo autónomo, "el consumo de energía eléctrica en las administraciones vascas representa, aproximadamente un 30% del consumo del sector servicios de Euskadi". En ese marco -continúa el Gobierno-, la compra centralizada de energía eléctrica constituye "el instrumento adecuado para optimizar los precios que asume el sector público de la Comunidad Autónoma de Euskadi en sus edificios e instalaciones".