Basta con echar un vistazo al buscador de nuestra web para ver que Anpier es desde hace años una de las asociaciones más activas del sector de las renovables. Su discurso afilado y su capacidad de movilización social –ahí está la manifestación del 21 de junio pasado en Madrid– ha propiciado que Anpier sea, como escribió Tomás Díaz, una especie de “mosca cojonera” dispuesta a plantar cara a quienes pretenden hundir el sector.
Con más de 5.000 socios, Anpier ha defendido a todos los inversores fotovoltaicos que un día creyeron en la seguridad jurídica de nuestro país y apostaron por la energía solar. Y lo han hecho ante responsables políticos de todo signo.
Hace poco más de un año publicábamos una entrevista con Martínez–Aroca (Murcia, 1971) en la que afirmaba que “el PP es, de todos los partidos políticos, el que más daño ha hecho a las energías renovables, y vamos a ayudar a que estos señores salgan por la puerta de atrás del Ministerio de Industria y de todos los ministerios, con todas nuestras fuerzas”. El abogado murciano y presidente de Anpier se mostraba convencido de que “el PP va a perder cientos de miles de votos por su falsedad con la fotovoltaica”.
En julio de 2013 el diario La Verdad le hizo un perfil que titulaba ‘El guerrero solar’. Un guerrero, en todo caso, al que le gustaría sentarse a la mesa y dialogar sobre la situación de desamparo en la que se encuentran 60.000 familias fotovoltaicas. En vano. Porque Anpier ha solicitado hasta en 30 ocasiones a lo largo de esta legislatura algún encuentro con el ministro Soria y el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, para poder exponer su punto de vista sobre la reforma retroactiva que el Gobierno ha impuesto al sector. Y aún no ha obtenido respuesta. “Un ultraje más contra la fotovoltaica que no vamos a consentir”, afirma Martínez–Aroca.