El 84% de la potencia instalada fue eólica terrestre. Alemania instaló la mayor capacidad, más de 4 GW. Reino Unido, Francia, Finlandia, Turquía, España y Suecia instalaron más de 1 GW. De acuerdo con los datos de WindEurope, la cuota de energía eólica en el consumo eléctrico europeo fue del 20%, si bien con importantes diferencias entre unos países y otros. En Dinamarca fue del 56%. Otros ocho países obtuvieron al menos una cuarta parte de su electricidad del viento, entre ellos Alemania, Reino Unido y los Países Bajos.
Además, se cerraron inversiones por valor de 32 000 millones de euros en nuevos parques eólicos que se construirán en los próximos años. Eso supone 20 GW de nueva capacidad. La patronal europea también destaca que en 2024 se adjudico más capacidad eólica nueva que nunca en subastas públicas: 37 GW, 29 GW en la UE.
“En teoría, esta es una buena noticia para la futura cartera de proyectos. Esperamos que Europa instale 186 GW de nueva energía eólica entre 2025 y 2030, 139 GW en la UE. Pero a menos que los gobiernos aceleren la concesión de permisos y amplíen la red, muchos de estos proyectos se retrasarán”, afirma Giles Dickson, director general de WindEurope.
Dickson añade que esto supondría “una gran oportunidad perdida. Cada aerogenerador que se instala en Europa contribuye a reducir los precios de la electricidad para empresas y hogares”. “Hay tres cosas que nos frenan: la engorrosa tramitación de permisos, la lenta construcción de la red y la insuficiente electrificación”, añade.
De acuerdo con el director general de WindEurope, “la UE tiene nuevas normas excelentes sobre permisos, pero la mayoría de los países aún no las aplican”. No es el caso de Alemania, que, en palabras de Dickson “está cosechando beneficios espectaculares. El año pasado autorizaron siete veces más energía eólica terrestre que hace cinco años. Otros gobiernos deben seguir su ejemplo”.
Respecto a las redes eléctricas, señala que “cientos de GW de nuevos parques eólicos están esperando su permiso de conexión. Algunos países están para dar prioridad a los proyectos más maduros o estratégicos o para conseguir el equilibrio adecuado entre tecnologías. Todos los países deberían hacerlo. Y mejorar la planificación de la red realizando inversiones anticipatorias y desbloqueando financiación privada”.
El Clean Industrial Deal de la UE
Según el Clean Industrial Deal presentado ayer por la Comisión Europea, la tasa de electrificación en la UE se ha mantenido estable durante los últimos 10 años, por debajo del 25%, mientras que China lo ha superado, consolidando su ventaja competitiva.
Los principales sectores de la economía europea prevén un aumento significativo de su demanda de electricidad hasta 2040. “Están llamando a la puerta del sector eólico para que les dé respuesta”, dicen desde WindEurope. “El sector químico prevé que su demanda de electricidad aumente de 195 TWh en 2030 a 290 TWh en 2040. El cemento espera pasar de 32 TWh en 2030 a 76 TWh en 2040. Y el sector del aluminio, ya muy electrificado, espera pasar de 70 TWh a 100 TWh”.
“La energía eólica ocupa una posición privilegiada para satisfacer esa demanda creciente, dada su escalabilidad y sus elevados factores de capacidad”, subrayan. “El despliegue sostenido de la energía eólica en la UE en la década de 2030 -30 GW anuales, 20 GW en tierra y 10 GW en el mar- permitiría a la energía eólica casi cuadruplicar su producción actual y producir 1.830 TWh en 2040”, concluyen.