Alemania se ha fijado el objetivo de que en 2030 al menos el 80% de la electricidad generada proceda de fuentes renovables. Un objetivo apoyado por medidas políticas, incluido el denominado Paquete de Pascua (Osterpaket) de 2022, que están acelerando el proceso de concesión de permisos y ha aumentado el volumen de licitaciones para proyectos eólicos y solares hasta 2028/29.
Además, se han adoptado medidas para que las comunidades locales se beneficien de la generación de electricidad a partir de fuentes renovables, de manera que los municipios que albergan parques eólicos reciban una parte directa de los ingresos, lo que aumenta la aceptación local.
El nuevo parque eólico de Baden-Württemberg estará formado por nueve turbinas, que generarán anualmente unos 150.000 megavatios hora (MWh) de electricidad limpia, suficiente para abastecer a unos 40.000 hogares de la región.
Con la eliminación progresiva del carbón prevista para 2030, la demanda de proyectos renovables y soluciones de almacenamiento de energía es mayor que nunca en Alemania. Sin embargo, las elecciones del 23 de febrero ha generado incertidumbre en el sector, especialmente ante el escepticismo creciente de los partidos con mayor apoyo en las encuestas.
Qair opera actualmente 31 MW de activos eólicos y solares en Alemania y en desarrollo tiene más de 600 MW. Esta cifra incluye dos parques eólicos que suman más de 43 MW y el proyecto Altötting de 194 MW, que se convertirá en el mayor parque eólico de Baviera. En solar tiene 22 MW en construcción, y en almacenamiento tiene en marcha proyectos de 420 MW / 840 MWh repartidos por todo el país.