P2G, instalación que convierte el excedente de energía renovable en hidrógeno, confirma -según la nota que ha difundido la compañía alemana- una "gran capacidad de producción y almacenamiento". Falkenhagen -explica el director ejecutivo de E.ON en Alemania, Ingo Luge- "nos ha proporcionado una valiosa experiencia que nos ayudará a perfeccionar múltiples aspectos de la tecnología de conversión de energía en gas, desde la forma de desarrollar el proceso de aprobaciones regulatorias para construir y operar plantas P2G, hasta la comercialización de su producción de hidrógeno". Tras un solo año de operación -continúa Luge-, "podemos decir que P2G tiene un gran potencial. Vemos incluso oportunidades a corto plazo para aplicaciones comerciales en áreas como la movilidad".
E.ON explica
La planta de Falkenhagen utiliza electricidad de origen renovable para alimentar equipos de electrolisis que transforman el agua en hidrógeno. Éste a su vez se inyecta en el sistema de distribución de gas natural. Con una capacidad de dos megavatios, puede producir hasta 360 metros cúbicos de hidrógeno por hora. La energía almacenada se convierte en parte del suministro de gas natural y se puede utilizar para calefacción, aplicaciones industriales, para áreas como la movilidad, y en la generación de energía. E.ON proporciona parte de su producción de hidrógeno en Falkenhagen a su socio en el proyecto, Swissgas AG, y también lo ofrece a sus clientes residenciales a través de su producto E.ON WindGas. E.ON ya ha anunciado que está construyendo una segunda planta piloto P2G en Reitbrook, a las afueras de Hamburgo. El propósito de esta unidad, que entrará en funcionamiento en 2015, es "optimizar el proceso de transformación gracias a equipos de electrólisis más compactos y eficientes".
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