La iniciativa –que cuenta con el apoyo del ayuntamiento de Barcelona y con la participación de diferentes empresas tecnológicas del sector– tiene como objetivo el establecimiento de "un nuevo modelo eléctrico más adaptado a las necesidades de la sociedad actual y futura, principalmente buscando una mayor eficiencia energética y un desarrollo más sostenible de la ciudad". Según Endesa, además, "la propuesta está diseñada para aplicar estos conceptos tanto por parte de la compañía como por parte de los propios clientes, a los que se facilitará un mayor control de su consumo y una mayor capacidad de gestión". En una primera fase, la renovación beneficiará a 50.000 clientes para, posteriormente, ir extendiéndose a toda la ciudad.
En Enel, desde hace diez años
Para alcanzar estos objetivos, Endesa instalará un conjunto de nuevas tecnologías de distribución eléctrica, que operan a gran escala en Italia, en la red de Enel, desde hace 10 años y que han sido diseñadas específicamente a tal efecto. En primer lugar, la compañía aplicará la "nueva generación de dispositivos de telegestión para el control de la red (smart metering), con la instalación de más de un millón de nuevos telecontadores en la ciudad, que permitirán un mayor conocimiento y optimización del consumo por parte del cliente". Según la compañía, estos sistemas facilitarán y aumentarán la capacidad de previsión y adaptación del consumo, comportando un ahorro económico al ciudadano y, a su vez, una reducción de la emisión de gases como el CO2 o el NOx.
Recarga rápida
Las mejoras de las que consta el proyecto de Endesa para ciudades inteligentes están divididas en dos fases. La inicial se desarrollará hasta finales de este mes, cuando tenga lugar la Feria Smartcities en Barcelona, y la posterior tendrá lugar a partir de la clausura del evento. Endesa también incluye entre sus objetivos la aceleración de la implantación del vehículo eléctrico: precisamente en Barcelona se halla la primera "isla de energía Endesa", que la compañía presenta como "el primer punto de recarga rápida del vehículo eléctrico de España". Asimismo, Endesa se propone poner en marcha nuevos sistemas de alumbrado público y reducir la contaminación lumínica, lo que conseguirá con la "implementación de tecnología LED de última generación como la desarrollada por el Grupo Enel".
Renovables, microrredes, domicilios
En el marco de este mismo proyecto, Endesa está trabajando para aplicar los conceptos de eficiencia y sostenibilidad no sólo en el entorno público "sino también en edificios y redes propias, integrando también la energía producida por fuentes renovables y su almacenamiento inteligente (micro grids)". Según la compañía, en una primera fase, estas reformas beneficiarán directamente a 50.000 clientes, así como, indirectamente, "el desarrollo integral de Barcelona". De los clientes directos hay 43.000 domésticos, 600 industriales y 6.400 de servicios, aproximadamente. En total, se trabajará con una red que comprende siete subestaciones, 85 líneas de media tensión, 568 centros de distribución y una potencia contratada de 527.000 kW. [En la imagen, maqueta del futuro Centro de Control de Smartcity en Barcelona diseñado por el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña, IAAC].
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