“Las religiosas han contratado a la empresa IDEP para la sustitución de las calderas de gas propano que abastecían de calefacción a sus dependencias por una caldera de pélets, mediante un contrato de servicios energéticos”. Así presentan desde IDEP una instalación que ha comenzado a funcionar este invierno en el convento de las Carmelitas Descalzas de Oviedo, famoso por los dulces que elaboran sus monjas (blog no actualizado).
IDEP, que cuenta con otras instalaciones de calderas y silos con biocombustibles sólidos realizadas en Asturias y Madrid, ha hecho el proyecto y la instalación y se ha encargado de la financiación, ofreciendo un contrato de servicios energéticos con un 10% de ahorro respecto al gasto anual en calefacción del convento. Desde la compañía precisan que la sala en la que se ubica la caldera de pélets, de 50 kW y de fabricación austríaca, cuenta con un silo de ocho toneladas y un depósito de inercia de mil litros.
“Con esta instalación, el convento de las Carmelitas se convierte en la primera institución de este tipo en Asturias que apuesta por una instalación moderna de biomasa para calefacción”, afirman en IDEP. El convento se suma así a otros edificios de culto católico en España que cuentan con la biomasa como fuente de energía; es el caso del complejo monacal de Montserrat (Barcelona), el convento de las Monjas Clarisas (Soria), el Santuario de Javier (Navarra) y la Real Colegiata de San Isidoro (León).