“Los residuos de marea presentan un elevado interés tanto por las escasas referencias respecto a la extracción de celulosa como por la dificultad de utilización para otros fines”. Así lo piensan en la Universidad Pablo de Olavide (UPO), que en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid realizaron varios estudios que demuestran que ”ciertas especies de algas contenían una cantidad de celulosa adecuada para aplicaciones como fibras de refuerzo en la industria papelera, a la vez que se obtenía una celulosa de elevada pureza”.
Este fue uno de los detonantes que pusieron a Ana Moral y Menta Ballesteros en la senda para obtener productos de elevado valor añadido a partir de lo que actualmente se consideran residuos de difícil o nulo aprovechamiento y que provocan problemas de mantenimiento de las playas. El grupo Ecowal, de la UPO, desarrolla una línea de investigación denominada Biorrefinería de residuos de marea. Obtención de celulosa de alta pureza y otros productos de fraccionamiento. Su objetivo es la “valorización de residuos y la minimización del impacto ambiental, basándose en la extracción de celulosa de distintas especies de macroalgas mediante tecnologías limpias”.
Cosmética, farmacia, alimentación, energía…
Ana Moral añade que se cumple así un doble objetivo: "la conversión de residuos de marea en productos con alto valor añadido, así como la reutilización de los residuos generados durante el proceso que, debido a su carácter no contaminante, pueden emplearse en alimentación, aditivos o como biocombustibles”. Es decir, por un lado se consiguen bioproductos que se pueden derivar a las industrias cosmética y farmacéutica, la obtención de nanocelulosa para el desarrollo y/o mejora de materiales o como fibra de refuerzo en aplicaciones industriales. Y, por otro, subproductos que, entre otros destinos, sirven para fabricar biocombustibles.
En las conclusiones de un artículo sobre la investigación publicado en abril de 2014 en la revista Biosaia, de los másteres de Biotecnología Sanitaria y Biotecnología Ambiental, Industrial y Alimentaria de la UPO, se precisa que “tras realizar extracciones sucesivas con agua caliente y etanol-benceno se obtiene una cantidad elevada de holocelulosa de los residuos de marea con la pureza adecuada para aplicaciones en diversos sectores industriales (cosmética, farmacéutica…)”.