La Agencia Andaluza de la Energía ha reunido a más de 120 expertos europeos de seis países en el primer seminario temático internacional del proyecto Powerty Interreg Europe. ¿Objetivo? Poner en común las buenas prácticas que, en materia de energías renovables y pobreza energética, están desarrollando las diferentes regiones participantes. El seminario, telemático, ha sido inaugurado por Francisco Javier Ramírez, director gerente de la Agencia Andaluza de la Energía, y Gvidas Dargužas, representante de la Agencia de Desarrollo de la Inversión Pública de Lituania. El evento -informa la Agencia andaluza- ha servido para presentar cinco proyectos de tres regiones europeas que incluyen "diversas soluciones tecnológicas y experiencias de éxito en innovación social para abordar la pobreza energética a través del uso de fuentes limpias". Entre los participantes en el seminario ha estado Stefan Bouzarovski, coordinador del Observatorio Europeo de la pobreza energética, dependiente de la Universidad de Mánchester, iniciativa impulsada por la UE encargada de analizar todas las iniciativas europeas en el ámbito de la pobreza energética.
Bouzarovski ha presentado una radiografía detallada de cómo se visualiza esta cuestión en Europa, donde 37,4 millones de personas no pudieron mantener su hogar caliente y 33,8 millones de personas no podían pagar sus facturas en 2018. El problema afecta, principalmente, a zonas urbanas de bajos ingresos y zonas rurales aisladas. En ese sentido, diversos informes sobre pobreza energética de la Comisión Europea -informa la Agencia- han puesto de manifiesto, por una parte, la escasez de recursos, conciencia y capacidad para afrontar la búsqueda de soluciones a este desafío por parte de los distintos Estados miembros y, por otra, la ausencia de unos objetivos vinculantes en sus políticas para mejorar esta situación.
El coordinador del Observatorio Europeo también ha señalado que la pobreza energética se visualiza actualmente más como un problema general de falta ingresos, en vez de abordarse como un problema de falta de infraestructuras de calidad, grado de urbanización o viviendas inadecuadas. En ese sentido, Bouzarovski ha insistido en que este fenómeno no se puede medir con un solo indicador.
El experto también ha abordado la llamada “pobreza energética oculta”, referida a hogares que tienen un muy bajo gasto energético (debido a sus problemas económicos) y viven por debajo de lo mínimo para atender sus necesidades, de ahí que sea necesario -ha concluido Bouzarovski- recopilar y evaluar las mejores prácticas a nivel local, como está haciendo el proyecto Powerty, para garantizar que "nadie se queda atrás en la transición energética".
Experiencias concretas
El encuentro virtual ha servido a sus participantes para exponer sus experiencias concretas de implementación de soluciones renovables para la lucha contra la pobreza energética. Y la iniciativa Alquiler Quantico de la empresa andaluza Quantum Energía Verde ha sido considerada -informa la Agencia- "la mejor práctica" en esta materia entre los asistentes al seminario, "dado que satisface las necesidades de financiación detectadas en la mayoría de las regiones y es fácilmente aplicable por parte de las personas en situación de pobreza energética".
El producto Alquiler Quantico consiste en el alquiler de instalaciones de energías renovables de autoconsumo, desde un euro al mes, sin tener que llevar a cabo una inversión inicial. Estas instalaciones se montan (llave en mano) en la propia vivienda del usuario, producen un ahorro inmediato en la factura de la luz y tienen una garantía de 20 años, periodo durante el cual el mantenimiento (reparaciones, incidencias) está garantizado. El alquiler es sin permanencia y con opción de compra.
Por su parte, la empresa española Pylondata mostró a los asistentes las herramientas avanzadas de análisis de datos que ha desarrollado para su aplicación en la gestión de las instalaciones colectivas de energías renovables en edificios de viviendas, las cuales, al permitir a los beneficiarios conocer de forma precisa cómo es la distribución de energía y el ahorro generado, simplifican enormemente la implementación de este tipo de instalaciones. Estas herramientas han sido utilizadas con éxito, por ejemplo, en el proyecto Barrio Solar de Zaragoza, promovido por la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes).
La Agglomeration Opole Trust (AOT), una federación de 20 municipios de Polonia, ha presentado otras soluciones tecnológicas consistentes en la fabricación de viviendas de bajo coste con módulos prefabricados de alta eficiencia energética, que permite un considerable ahorro de energía a sus usuarios; o la producción de recubrimientos ecológicos de alto aislamiento térmico y baja huella de carbono empleado en viviendas ya existentes.
Durante el seminario también se analizaron otras iniciativas de innovación social, más enfocadas a la sensibilización de los consumidores, en relación con el ahorro energético, como el proyecto STEP (Solutions to Tackle Energy Poverty) financiado por el programa Horizonte 2020 y presentado por la Alianza de organizaciones de consumidores de Lituania. Este proyecto ha desarrollado un completo programa formativo y de concienciación dirigido a colectivos vulnerables a través de sesiones formativas, la creación de un grupo de asesores energéticos y la puesta en marcha de material de difusión y canales de comunicación especialmente dirigidos a estos colectivos. Como resultado de este proyecto se ha elaborado un documento con 13 recomendaciones políticas para abordar de una forma integral el problema de la pobreza energética.
Además -informa la Agencia-, Lituania mostró el ejemplo llevado a cabo en su país, donde se han financiado las medidas de eficiencia energética, energía solar y geotermia en 48 apartamentos de grupos vulnerables.
Polonia, por su parte, explicó los Programas Aire Limpio y Cero Niebla, que financian medidas para la mejora de la eficiencia en viviendas y, en mayor grado, las que incorporan tecnología solar fotovoltaica.
En Francia, una comunidad energética conformada por cinco viviendas ha podido superar sus dificultades de financiación para abastecerse de energía solar térmica y fotovoltaica gracias a los incentivos y aportaciones de una cooperativa energética francesa.
Cocinas solares
La Universidad de Huelva ha presentado por su parte los trabajos que actualmente está desarrollando en materia de cocinas y hornos solares en el ámbito doméstico, una opción para fomentar el uso de la energía solar como fuente energética alternativa y complementaria a otras tecnologías que puede contribuir a afrontar situaciones de vulnerabilidad energética. Entre los datos ofrecidos por la universidad se encuentra que, con solo 1,54 metros cuadrados de cocina solar, se puede alcanzar una potencia de 600 vatios (W) frente a los 4,75 metros cuadrados que se necesitarían con paneles fotovoltaicos.
Otro dato aportado por la UHU, que ha citado como fuente a la Universidad de Mánchester, es que el uso de cocinas solares con materiales reciclados para calentar alimentos en comparación con un microondas convencional en una ciudad de 5 millones de habitantes podría reducir en 42,6 kilotoneladas los gases de efecto invernadero, además de producir un ahorro energético de 67 GWh eléctricos y un ahorro económico de 23 millones de euros.
La sesión se ha cerrado con el programa francés Aeela de eficiencia energética, dirigido a colectivos vulnerables del ámbito rural de la región de Rhone Alphes, en el que, mediante medidas de concienciación y acompañamiento para generar confianza en dichos colectivos, se iniciaron proyectos de rehabilitación de viviendas con energías renovables.
La Agencia Andaluza de la Energía, entidad adscrita a las Consejerías de la Presidencia, Administración Pública e Interior, y Hacienda y Financiación Europea, como socio coordinador y líder del proyecto Powerty, ha presentado los principales avances y las publicaciones elaboradas que se encuentran disponibles en la biblioteca Powerty.