El Ministerio llegó a esta conclusión tras varios meses de investigación en respuesta a informaciones que sugerían que algunos proyectos de energía solar habían cambiado de manos entre inversionistas, pero que efectivamente nunca habían sido iniciados, según informa The Wall Setreet Journal, haciéndose eco de una información de la agencia Efe.
La ley de primas a las renovables de 2012 se aprobó con el objetivo de expandir el uso de energías de fuentes renovables y obliga a las diez eléctricas del país a comprar la electricidad generada por los proyectos de renovables que habían recibido la autorización del ministerio, a una tarifa específica y por un periodo de tiempo determinado.
La ley autoriza a que los proyectos aprobados durante los nueve primeros meses de su vigencia recibieran una tarifa de 42 yenes (0,30 euros) por kilovatio/hora durante 20 años, lo que provocó un auge de las inversiones en ese periodo en un momento de recorte de las remuneraciones a la industria solar en Europa y de debilidad en la renta variable japonesa. En esos primeros nueve meses, se aprobaron 4.699 proyectos con una capacidad de generación de 13,3 gigavatios.
La investigación del ministerio ha hallado que, hasta el pasado mes de enero, sólo un 8% de esa capacidad había sido conectada a la red. Alrededor del un 35% de la capacidad total aprobada ni siquiera había elegido ubicación o diseño, mientras que un 19% había escogido ubicación o diseño, no ambos, y un 7% habían sido abandonados. La mayoría de la capacidad restante estaba en proceso de construcción o cerca de iniciar las obras.
El ministerio ha anunciado que planea convocar a los operadores de los proyectos que no han elegido todavía ubicación ni diseño sin una justificación y que cancelará la aprobación de aquellos proyectos cuya situación no se haya modificado a finales de marzo.
Siempre según la misma fuente, el auge de las inversiones en proyectos solares en Japón terminó en abril de 2013, cuando Japón redujo en un 10% su tarifa garantizada para nuevos proyectos a 37,8 yenes por kilovatio/hora (unos 0,27 euros) por el abaratamiento de los paneles solares.