La central nuclear Vandellós II, propiedad de Endesa (72%) e Iberdrola (28%) se desconcetó de la red eléctrica a las 00.00 horas del pasado 25 de abril "para iniciar la 20ª recarga de combustible y los trabajos de mantenimiento previstos, que darán paso a un nuevo ciclo de operación de 18 meses". Durante la parada -informan las compañías propietarias- está previsto acometer más de 8.500 órdenes de trabajo, "la mayoría de las cuales corresponden a trabajos de mantenimiento preventivo e inspecciones, y cuyo presupuesto asciende aproximadamente a 20 millones de euros". Vandellós II declara una plantilla de trabajadores habituales de la central de unas 500 personas y asegura que durante la parada ese colectivo se incrementará hasta rondar los mil profesionales. El otro reactor de Vandellós, el número uno, cesó su actividad en octubre de 1989 a causa de las secuelas de un grave incendio. Vandellós I continúa en fase de desmantelamiento hoy en día, 26 años después de aquel siniestro.
Cofrentes
Más al sur, en la Comunidad Valenciana, la Central Nuclear de Cofrentes acaba de iniciar también -lo hizo el pasado domingo, 26 de abril- una parada programada de 12 días de duración. Según Iberdrola, propietaria al 100% de la Central Nuclear de Cofrentes, el reactor "ha estado funcionando con normalidad desde la finalización de la última recarga de combustible, que se produjo en noviembre de 2013, de acuerdo a lo establecido en procedimientos y en Especificaciones Técnicas de Funcionamiento". La decisión de efectuar esta parada programada -asegura Iberdrola- se toma "con el fin de evitar restricciones en la operación de la central en los próximos meses". El Consejo de Seguridad Nuclear acaba de informar, por cierto (a las 15.26 horas), que durante las actuaciones para la parada programada de la central, se ha producido en Cofrentes un pequeño incendio, "al realizar la maniobra de apertura de un interruptor". El CSN añade en su nota que "el personal de mantenimiento eléctrico del titular está revisando el estado del interruptor".
Garoña
Por fin, la tercera de las nucleares ahora paradas es Garoña. La central nuclear de Santa María de Garoña alcanzó el límite de su vida de diseño de 40 años en 2011, y tenía permiso de operación hasta el seis de julio de 2013. En julio de 2012, el Ministerio de Industria revocó parcialmente la Orden Ministerial que establecía el cese de explotación hasta esa fecha. Nuclenor SA pidió un aplazamiento para pedir esta nueva ampliación de vida, que no le fue concedido en 2012, pero sí en 2013. A pesar de que finalmente consiguió este aplazamiento, no solicitó una nueva licencia, y el Ministerio de Industria procedió a declarar el cese de explotación definitivo. Desde diciembre de 2012 Garoña ha estado parada, lo que ha motivado que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) le haya impuesto una multa por infracción muy grave, por reducir sin autorización la capacidad de producción o de suministro de energía eléctrica y por el cese unilateral de la actividad.
Endesa e Iberdrola
Nuclenor SA -que pertenece a partes iguales a Endesa e Iberdrola- solicitó el 27 de mayo de 2014 ante el Ministerio de Industria, Energía y Turismo la renovación de su permiso de funcionamiento hasta el dos de marzo de 2031 al amparo del Real Decreto para la Gestión Responsable y Segura del Combustible Nuclear Gastado y los Residuos Radiactivos, aprobado el 21 de febrero de 2014. Ese RD permite, una vez decretado el cese de la explotación, obtener una nueva autorización. La puesta en marcha de la central nuclear para este nuevo periodo solo puede suceder tras la preceptiva autorización otorgada por el regulador nuclear, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). El CSN no determina si una central nuclear debe o no debe funcionar; determina si es o no seguro ese funcionamiento. Se da la circunstancia de que nunca el titular de una central nuclear española había presentado al CSN una renovación de autorización de explotación superior a los 10 años (Nuclenor pide 17) y nunca había solicitado operar un reactor nuclear hasta los 60 años. El CSN todavía no ha emitido su informe.