La Real Academia de Ingeniería (RAI) propuso ayer, en su visita institucional a Catalunya, que se fomente la I+D y "la cultura de la innovación permanente" y "que se priorice a determinados sectores del tejido industrial" español, sectores para los que la RAI pide "más recursos, esfuerzo y atención". Y es que, según la Academia de los ingenieros españoles, "los países con un modelo productivo basado en la investigación y la innovación, la transferencia de tecnología… son los que mejor han salido o están saliendo de la crisis". El mensaje parece escrito para el ministro tricéfalo -de Industria, Energía y Turismo-, ministro en cuya agenda la Industria parece ocupar un lugar muy gregario con respecto al Turismo (José Manuel Soria es presidente del Partido Popular de Canarias, comunidad en la que el turismo supone casi un 30% del PIB).
España de sol y playa
Perfil muy distinto han tenido sus antecesores, los catalanes Joan Clos, José Montilla, Ana Birulés o Josep Piqué (Cataluña es una de las áreas más industrializadas de España), los vascos Juan Manuel Eguiagaray y Claudio Aranzadi (también procedentes de una región fuertemente industrializada) o el químico industrial Javier Gómez-Navarro. Solo Miguel Sebastián, inmediato antecesor de Soria, presenta un perfil algo diferente (fue precisamente bajo su mandato cuando el Gobierno de España emprendió la deconstrucción del sector renovable nacional, caracterizado por un fuerte componente de I+D+i e impulsor de un importante desarrollo industrial durante casi toda la primera década de este siglo). Pues bien, con Soria al frente del Ministerio tricéfalo -Soria presente en la inauguración de Fitur, ausente en Genera-, el volantazo -regreso a la España de sol y playa, esa que "alumbrara" el Ministerio de Información y Turismo del malogrado Manuel Fraga- parece definitivo.
Es urgente primar a nuestra industria
Quizá por eso la Academia de los ingenieros españoles difundió ayer en Barcelona un manifiesto titulado "Es urgente primar a nuestra industria frente al sector servicios". La RAI ha definido este pronunciamiento como "un posicionamiento institucional sobre el futuro de la ingeniería española y su papel para articular y promover el resurgimiento de la industria". La elección de Barcelona para abrir la serie de actos conmemorativos del vigésimo aniversario de la constitución de la Academia no es baladí: "hoy, en Barcelona, ciudad verdaderamente emblemática en términos de progreso, los académicos de la RAI queremos hacer un llamamiento para devolver a nuestra industria el prestigio requerido, como elemento clave para dinamizar la economía y la sociedad del bienestar”, dijo ayer en la UPC el presidente de la Academia, el doctor ingeniero agrónomo Elías Fereres.
Priorizar
Y, para ello, los académicos consideran "urgente superar la etapa en la que se ha primado al sector servicios (atendiendo a su empuje cuantitativo)", una etapa en la que "los procesos productivos (de importancia cualitativa para el desarrollo económico y social), han ido quedando relegados a un segundo plano". Además de abogar por la superación de esa etapa de primacía del sector servicios, la Academia considera "imprescindible" priorizar determinados sectores industriales, a los habría que dedicar "más recursos, más esfuerzo y más atención". En un mundo global y competitivo -ha dicho Ferreres- "no tiene sentido pretender destacar en todo. Debemos centrarnos en los ámbitos que sean más rentables y creadores de ocupación en el nuevo marco europeo". La “Declaración de Barcelona” pretende "ayudar a articular y promover este resurgimiento de la industria". Uno de los pocos sectores industriales en los que España destaca a escala global es el de las energías renovables, sector en el que el paro ha hecho mella en los últimos cuatro años. Según diversas estimaciones, en ese período, en ese sector, se habrían perdido unos 25.000 puestos de trabajo.