El Grupo E.On, que ha publicado hoy su primer balance trimestral, explica que, "debido a las continuas dificultades del negocio y del entorno regulatorio y a raíz de las desinversiones, el Ebitda de E.On descendió un 12% interanual, a 3.200 millones de euros (M€), y su beneficio neto subyacente un 13%, a 1.200 M€". En cambio -añade la nota-, el flujo de efectivo de explotación aumentó en 1.000 M€, a 2.600 M€, debido principalmente a un evolución positiva del capital circulante. Para el ejercicio 2014, E.On sigue previendo un Ebitda de entre 8.000 y 8.600 M€ y un beneficio neto subyacente de entre 1.500 y 1.900 M€.
Eólica y solar
Según el director financiero de E.On, Klaus Schäfer, su compañía no solo "está manteniendo el rumbo en una época difícil", sino que, además, "estamos reduciendo nuestra deuda y los costes, sin descuidar las inversiones en nuestro futuro". En el primer trimestre de 2014, E.On redujo su deuda neta en más de 1.000 M€. Además, la firma alemana asegura que también "está reduciendo sus costes controlables: este año en otros 300 millones de euros". Todo ello -matiza Schäfer-, "nos da la flexibilidad necesaria para realizar inversiones destinadas a negocios de crecimiento como las energías eólica y solar". En ese sentido, y según la compañía, el área de Renovables registró un beneficio de casi 600 M€ en el primer trimestre, con un incremento del 20% respecto al año pasado.
Amrumbank West
E.On está embarcado actualmente en el proyecto Amrumbank West, un parque eólico marino situado al norte de la isla de Helgoland, en el mar del Norte. Los primeros cimientos se colocaron en enero. Cuando se termine en 2015, Amrumbank West tendrá una capacidad de 288 MW, "suficiente para abastecer de electricidad a 300.000 hogares". Este año, E.ON también ha lanzado Next Generation, el proyecto para combinar sus actividades de generación renovable y convencional en una sola área de negocio, "creando una organización más ágil en la que todas las tecnologías de generación funcionen juntas eficientemente".