En noviembre pasado, el gobierno incluyó a la fotovoltaica en una subasta de energía, pero sus costos no alcanzaron para competir con otras tecnologías. De hecho se asegura que la estatal Empresa de Investigación Energética (EPE, por sus siglas en portugués) ha recibido propuestas de costo para la fotovoltaica de alrededor de 160 reales (70,6 dólares) por MWh.
En la mencionada subasta, en la que fueron contratados 867 MW de capacidad exclusivamente eólica, el precio medio fue de 124,43 reales (55 dólares) por MWh.
En esa oportunidad, el presidente de EPE, Mauricio Tolmasquim, aseguró: “Este es el momento de la eólica, no hay dudas, pero en el medio plazo la solar tendrá su espacio. El precio está cayendo y Brasil posee una óptima insolación, entonces la tendencia es que la fotovoltaica naturalmente será más competitiva".