Atersa fue elegida por la Fundación Energía Sin Fronteras, que colabora con Mensajeros de la Paz de Benín, para llevar a cabo este proyecto de electrificación rural. Hasta su implantación, en Fô-Bouré se utilizaban grupos electrógenos para el suministro de energía, con el sobrecoste que implica el combustible, la dificultad de abastecimiento y los perjuicios que causa a la salud y medio ambiente.
Mensajeros de la Paz ha creado en la zona talleres para trabajar la madera y el metal y también una cooperativa de mujeres para el tratamiento del karité. La instalación solar permitirá la alimentación eléctrica de la maquinaria, ayudando a estos grupos a continuar con su labor empresarial y beneficiando a la población en su conjunto, tanto social como económica y medioambientalmente. Además, suministrará energía eléctrica a las viviendas y comercios locales, con la consecuente mejora de las condiciones de vida y al desarrollo de la población de Fô-Bouré.
Atersa ya instaló en la zona hace cuatro años 120 farolas con tecnología LED con una potencia unitaria de 30W, que iluminaron 15 pueblos. El proyecto se desarrolló en toda la parroquia gestionada por los Mensajeros de la Paz, que cubre unos 2.000 km2. Anteriormente, la compañía española del grupo Elecnor participó en la electrificación con energía solar fotovoltaica de los distintos edificios que conforman un centro médico, nutricional y de acogida, así como la instalación de varios puntos de alumbrado público en Fô-Bouré.